No te falta inspiración
Siempre me ha parecido mágico que en un mundo tan lleno de mensajes, haya personas y marcas que consigan destacar. Y no solo eso: convertirse en una especie de estrellas fugaces a las que esperamos volver a ver con ilusión.
No hablo de grandes marcas (ese es otro jardín). Hablo de marcas como la tuya y la mía, que habitan y exprimen su rinconcito de Internet: gente corriente que consigue conquistarnos con su trabajo, con su manera de ser y con todo aquello que las envuelve.
Esto, que puede parecer un misterio, fruto de la suerte (o del dinero), no lo es en absoluto
Es un cóctel perfecto con un ingrediente secreto:
Las que vivimos de nuestra creatividad (hablo de diseñadoras, pero también de fotógrafas, redactoras, artesanas o ilustradoras) sabemos el papel que juega la inspiración en nuestro día a día. Nuestro proceso de trabajo y nuestro humor giran alrededor de ella.
Por eso, acabamos achacando la falta de éxito a falta de inspiración. Pero déjame que te diga, de compañera a compañera, que si dura años, lo que te falta no es inspiración: te falta información, un método, y a veces, ayuda.
Bloqueo… o bucle?
Yo también estuve a punto de tirar, pisotear y prenderle fuego a la toalla.
Esta foto es del día que empecé a trabajar en mi marca. Lo que no sabía era que iba a pasarme más de 300 noches sentada en esa silla de madera, scrolleando en Pinterest, mirando de reojo a otras diseñadoras, soñando ser como ellas mientras me retorcía por dentro de la frustración.
Me esforcé por romantizar mi sobreesfuerzo, y lo hice tan bien, que convertí mi parálisis en un estado natural. Con el tiempo (y los disgustos) entendí que una cosa es saber navegar, y otra pretender llegar a puerto sin un mapa. Así que dediqué toda mi energía a investigar, aprender y entender cómo se crea y se gestiona una marca desde cero para una misma.
Como no tenía dinero, la moneda fue mi tiempo: me pasé 5 años aprendiendo en agencias, peinando internet y vaciando librerías. Te parecerá un montón, pero estoy segura que me hubiera pasado mucho más navegando en círculos.
¿Qué necesitas?
El Preparado para Marcas
Una guía completa, paso a paso, para crear y ordenar tu marca.
Vamos a montar juntas una marca que refleje tu visión y conecte con tu audiencia. Define la identidad verbal y visual de tu marca con esta herramienta de branding repleta de ejercicios, ejemplos y consejos.
Un brandshake, please!
Una checklist para empezar a trabajar una marca desde cero.
Un batido de preguntas frescas y jugosas, perfecto para reflexionar y avanzar sola en la creación de tu marca, tengas o no experiencia previa en branding.

Una marca es un imán,
un filtro y un orgullo!
Ser más tentadora
Atrae a las personas que resuenan con tus valores, tu forma de ver la vida y tus objetivos.
Esto, a parte de ser precioso, te ayudará a espantar a personas con las que no quieres trabajar, y a ahorrarte un montón de disgustos.
Estar más orgullosa
Refuerza tu imagen como profesional y te ayuda a generar confianza con menos esfuerzo. Es una cheerleader animando tu negocio 24/7.
Invertir en branding es envolver tu trabajo con cariño, pero también cuidar tu autoestima.
Ganar seguridad
Tener una marca bien definida te permite salir del juego de competir solo por precio: Te ayuda a que la gente quiera tu producto.
El branding inyecta valor, y eso, por supuesto, reduce la fricción a la hora de pagar por productos o servicios.
Asumirlo es el primer paso (y el más complicado)
No podemos con todo solas
¿Unimos fuerzas?
Podemos trabajar juntas todos los aspectos de la comunicación de tu marca: desde el naming hasta el diseño de la última plantilla, pasando por el logotipo y el diseño de tu web. Pero no creas que lo hago sola: estoy bien acompañada.
Colaboro con una selección de profesionales por las que siento un profundo respeto y admiración.